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Comprar un vino
Como todo ser vivo, el vino nace, crece, se desarrolla, llega a su vigorosa plenitud y esplendor y luego, inevitablemente, envejece, decae y muere. En este proceso vital, cobra significativa importancia la calidad de la uva utilizada, y cuanto mayor calidad de las mismas, más sensaciones nos provocará su consumo y más tiempo nos permite su guarda.
Afortunadamente, cada vez más nos podemos complacer con una creciente cantidad de bodegas, de distinto tamaño y producción, cuya meta es elaborar excelentes vinos con todas las reglas del arte, con honestidad, conocimiento, dedicación e inversión. El resultado está a la vista (y también al olfato y al gusto). Hoy tenemos en el mercado una muy extensa y variada cantidad de etiquetas para todos los gustos y presupuestos, reflejándose en los precios. Aquí es fundamental tener siempre presente la relación precio-calidad para poder elegir el vino al momento de comprarlo, y tener la precaución de efectuar la compra en una vinoteca. En estos reductos, y no en supermercados, contaremos con atención personalizada y capacitada, a la vez de que nos aseguramos de que el vino habrá sido guardado en condiciones óptimas.
Guardar el vino
Para aquellos amantes de esta exquisita bebida, la mejor manera de guardarlo es en botellas y no en barricas, ya que, aunque la misma sea de buena calidad, debe ser mantenida y controlada muy celosamente. Se debe evitar la penetración de aire y la proliferación de bacterias, difícil de controlar en casa.
La capacidad de guarda depende del tipo de elaboración y calidad del vino: encontramos vinos elaborados para ser consumidos jóvenes y frescos (no es aconsejable guardarlos mucho tiempo), y también los llamados vinos de guarda.
Antes de guardar el vino, se debe examinar que el corcho esté en buenas condiciones y no tenga manchas de humedad u hongos. Las botellas se colocan en posición horizontal, quedando todo el corcho en contacto con el vino, a una temperatura media ideal de los 15ºC. Nuestra pequeña bodeguita debe tener poca luz y en ella no se pueden colocar otras sustancias contaminantes o con olor. El lugar no debe sufrir mayores movimientos ni vibraciones, ni una sequedad ambiente extrema. No hace falta ni una construcción especial, ni grandes inversiones, basta con acondicionar un lugar de la casa que reúna las condiciones mencionadas, como un sótano, el interior del placard y debajo de una escalera.
Cómo guardar grandes vinos en casa
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Temperatura constante a 12º C: para exaltar el bouquet sin alteraciones oxidativas y microbiológicas. A menor temperatura mejor; pero el desarrollo del bouquet es más lento. Superior a 15º C: el envejecimiento es prematuro y la vida del vino se acorta.
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Humedad entre 70 % - 80%, para evitar la sequedad del corcho.
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Botellas acostadas en estanterías adecuadas.
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Oscuridad total con iluminación tenue al extraer las botellas para el consumo. La luz intensa afecta la composición sensorial del vino.
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Silencio. Evitar ruidos y vibraciones que alteren la buena evolución.
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Dejar criar y vivir a las arañas, se alimentan de la polilla que podría destruir los corchos.
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Libre de olores extraños que puedan afectar la calidad de los vinos (mufa - tierra - solventes - rancidez - suciedad).
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Sólo mejoran los grandes vinos tintos de mucho cuerpo, criados en barricas de roble, hechos con uva Cabernet - Merlot - Malbec - Syrah - Pinot Noir - Petit Verdot. Por ello, algunos bodegueros los llaman "vinos de guarda" o "crianza".
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Algunos vinos blancos de Chardonnay, fermentados y criados en barricas, suelen exaltar sus cualidades durante los primeros cinco años de guarda controlada.
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Los vinos livianos (blancos y tintos - Chablis - Borgoña - Beaujolais - Rose), fáciles de beber jóvenes y frutales, no poseen suficiente cuerpo para ser guardados. Mejor beberlos durante el primer año de elaboración.
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Los espumantes tampoco mejoran con el tiempo de guarda, salvo excepcionales y muy raros champagnes franceses millesimados. Suelen perder presión y calidad de burbujas. Se "encorchan", cediendo olores y sabores desagradables.
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Con las condiciones referidas, se adaptan muy bien los frigoconservadores (heladeras) de alimentos, como ofrece Wine World, puestas al "mínimo" en el termostato.
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Estas condiciones nos permiten apreciar mejor el bouquet de un vino, esa sensación olfato - gustativa muy compleja desarrollada en los grandes y buenos vinos tintos de mucho color, estructura y cuerpo que previamente fueron criados en barricas de roble y puestos en botellas con excelentes tapones de corcho que aseguran la hermeticidad y previenen la oxidación.
Qué vinos guardar
El vino se hizo para ser tomado, y para ser disfrutado en su determinado momento. Algunos consejos sobre cantidades y tipos de vinos para armar la bodega.
Vinos espumantes:
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2 a 3 botellas de brut, extra-brut o brut nature.
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1 a 2 bot. de un vino espumante con fecha de cosecha (millesimé) o Reserva.
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1 a 2 bot. de un vino espumante rosado.
Vinos blancos o rosados:
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6 bot. de vino blanco sin roble (4 de Mendoza y 2 de Río Negro).
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4 bot. de torrontés (2 de Salta y 2 de La Rioja)
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6 bot. de vino blanco con crianza en roble (preferentemente de Tupungato, Mendoza).
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2 bot. de vino rosado seco o medianamente seco.
Vinos tintos poco encorpados:
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10 bot. de tintos para ser consumidos en el año (6 de Mendoza, 2 de San Juan, 2 de Río Negro). Elegir vinos varietales frutados, como bonarda, sangiovese, malbec, otros vinos varietales sin crianza en roble.
Vinos tintos poco encorpados y de gran concentración:
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12 vinos tintos de guarda para estibar durante 3 años (Al menos 8 de Mendoza, de las regiones de Lujan de Cuyo y Maipú. Elegir vinos elaborados con uno o algunos de estos cepajes: cabernet sauvignon, malbec, tempranillo o syrah. Elegir también 2 botellas de Pinol Noir para estibar).
Vinos dulces naturales:
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2 a 3 botellas de un vino tipo "cosecha tardía", de cepajes como semillón o torrontés.
¡No olvidar que no siempre el precio del vino es directamente proporcional a su calidad! Es conveniente ser cliente de una vinoteca y comprar todos sus vinos ahí, ganando beneficios, eventuales mejores precios, y la posibilidad de atender cualquier problema que tengamos con un vino. Es responsabilidad de una vinoteca asegurar la calidad de los vinos que en ella se venden.
Servir el Vino
Para los amantes del vino, el servicio esmerado de esta bebida implica tener en cuenta numerosos factores, empleando diferentes elementos del servicio que ayudará a obtener lo mejor de cada botella, principalmente servido a una temperatura correcta (hipervínculo a la descripción de Temperaturas) y en una copa adecuada (hipervínculo a la descripción de Copas).
Si el vino ha estado almacenado horizontalmente, la botella deberá ser colocada verticalmente al menos 24 horas antes de degustarlo, ya que si el vino es un tinto añejo o ha sido embotellado sin previo filtrado, puede tener algún tipo de sedimento, incómodo a la hora de servirlo en la copa. La posición vertical de la botella hará que la borra, por su propio peso, sedimente en el fondo. Si luego el vino se sirve con cuidado, la borra queda en el fondo de la botella y no pasa a la copa.
Todo vino que es manipulado sufre de "estrés" y necesita recobrar el equilibrio antes de ser degustado, así podrá expresar todo su potencial.
Temperaturas para degustar
Antes de servir un vino, el primer factor a considerar es la temperatura. Para enfriar los vinos, hay que evitar la heladera más de un día o dos. Lo ideal es colocar el vino, durante 15 minutos, a enfriar en una frapera con agua fría y cubitos de hielo.
Los vinos blancos y espumantes pueden mantenerse frescos en un recipiente isotérmico o en las comunes hieleras de telgopor. El agua corriente es el refrigerador más apropiado.
Debemos ser muy respetuosos y exigentes con la temperatura de servicio de cada tipo de vino:
Los tintos se consumen a temperatura ambiente, aunque lo aconsejable es:
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Tintos jóvenes y frescos de 12°C a 15°C.
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Tintos corrientes a 18°C a 20°C.
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Tintos de grandes añadas a 20°C.
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Los blancos, refrescados entre 6º y 15º C.
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Blancos dulces de 6°C a 8°C.
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Blancos secos corrientes de 9°C a 12°C.
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Blancos semisecos de 10°C a 13°C.
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Blancos licorosos de 11°C a 14°C.
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Los vinos rosados de 6°C a 8°C.
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Los espumosos fríos entre 5º y 8º C.
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Espumosos dulces 5°C a 7°C.
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Cosechas especiales 6°C a 8°C.
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